Un cambio en la operativa con efectivo que no es menor
El 1 de julio de 2026 quedó marcado en la agenda de usuarios y empresas: a partir de esa fecha, los retiros y los depósitos en efectivo superiores a 140,000 pesos en sucursales bancarias exigieron la presentación de una identificación oficial vigente. La medida, adoptada por varias instituciones del sistema financiero mexicano, entre ellas Citibanamex (Banamex) y BBVA México, pretende aumentar la trazabilidad de operaciones de alto valor y alinearse con normas internacionales de prevención de lavado de dinero.
Qué cambia exactamente: reglas, montos y procedimientos
La norma es sencilla en su enunciado pero compleja en su impacto operativo. Toda transacción en efectivo que exceda 140,000 pesos —ya sea un retiro o un depósito— debe ir acompañada de una identificación oficial válida. Si la persona no presenta la documentación requerida al momento de la operación, el banco está facultado para cancelar o retener la transacción.
Los documentos aceptados son la Credencial para Votar (INE), pasaporte mexicano, cédula profesional expedida por la SEP y licencia de conducir con holograma. Identificaciones vencidas, fotocopias simples o archivos digitales sin verificación biométrica no son suficientes para completar la operación.
Además del control de identidad, las sucursales han reforzado los protocolos de registro: la operación queda registrada con fecha, hora, número de cuenta y, en algunos bancos, se incorpora una fotografía del cliente y del billete o comprobante como parte del expediente digital. Estos registros luego se remiten a las áreas de cumplimiento para su posible revisión.
Bancos implicados y alcance de la medida
Las entidades que comenzaron a aplicar el requisito inmediatamente fueron las de mayor penetración: Citibanamex, BBVA México, Santander, Banorte, HSBC México y Banco Azteca. Posteriormente se sumaron otras como Scotiabank e Inbursa. En conjunto, estas instituciones concentran más del 70% del mercado bancario en México, por lo que el cambio afecta a la mayoría de usuarios que operan en sucursales.
Importante: la regla aplica para operaciones en efectivo hechas presencialmente en sucursal. No grava transferencias electrónicas (SPEI), pagos con tarjeta, cheques nominativos o movimientos realizados a través de cajeros automáticos. Sin embargo, la implementación tiende a incentivar el uso de canales digitales.
Motivaciones detrás del ajuste: más que cumplimiento, una estrategia de riesgo
Las razones oficiales combinan el cumplimiento regulatorio con la necesidad de reducir fraudes. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Unidad de Inteligencia Financiera han intensificado la vigilancia sobre operaciones en efectivo, especialmente aquellas vinculadas a sectores con mayor riesgo de operaciones ilícitas.
La Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) exige a las instituciones identificar y reportar transacciones atípicas. Registrar la identificación del cliente en operaciones de 140,000 pesos o más facilita la generación de reportes y el rastreo de responsabilidades. Además, reduce casos de usurpación de identidad y retiro de fondos por suplantación.
Ejemplos prácticos: cómo cambia una operación cotidiana
Escenario A — Compra de auto clásico en efectivo: una persona va a una sucursal de Banamex para depositar 200,000 pesos provenientes de la venta de un vehículo. Ahora deberá presentar INE vigente y se le solicitará información sobre el origen de los fondos. El banco puede programar la operación para revisión por cumplimiento y, en casos atípicos, requerir documentación adicional como contrato de compraventa.
Escenario B — Retiro para pago de nómina: una PYME que paga semanalmente en efectivo 180,000 pesos a personal recibe el efectivo en su cuenta empresarial y solicita el retiro. El cajero solicitará identificación del apoderado y podrá requerir comprobantes fiscales que acrediten el destino del dinero. Si la operación no resulta congruente con la actividad registrada en la cuenta, el banco puede demorar el retiro.
Qué deben tener presente los clientes particulares
Planificación: verifique con antelación el monto exacto de la operación. Si sospecha que el retiro o depósito superará 140,000 pesos, acuda con INE o pasaporte vigentes y, cuando sea posible, notifique al banco mediante su aplicación o línea telefónica para agilizar la atención.
No estructurar operaciones: dividir una transacción en varios depósitos o retiros para evitar el umbral (conocido como estructuración) puede considerarse una alerta para las autoridades y derivar en investigaciones. En lugar de fragmentar operaciones, lo recomendable es usar canales electrónicos o documentar el origen de los fondos.
Solicitar agendar: varios bancos ofrecen la opción de programar retiros de efectivo de grandes montos con 24 a 72 horas de anticipación. Esta práctica evita demoras y permite a la sucursal preparar efectivo y comprobantes necesarios.
Consecuencias para pequeñas y medianas empresas
Las micronegocios y PYMEs que operan en efectivo enfrentarán retos operativos. Comercios que recogen ventas diarias y depositan sumas significativas en bloque deberán fortalecer su contabilidad y emitir comprobantes fiscales para justificar el origen de los recursos. Las cajas y contadores deberán registrar con mayor detalle los ingresos en efectivo para responder ante requerimientos de cumplimiento.
Para empresas que realizan pagos en efectivo a terceros, la recomendación es migrar a nóminas bancarias o tarjetas de pago a empleados. Además de reducir la carga administrativa, estas modalidades disminuyen riesgos asociados a robo y pérdida de efectivo.
Alternativas digitales y su adopción
La medida empuja el uso de alternativas como SPEI, CoDi, transferencias interbancarias y tarjetas empresariales. SPEI permite transferencias instantáneas sin la necesidad de identificación presencial para cada operación; CoDi, promovido por el Banco de México, facilita cobros mediante código QR y evita manejo de efectivo. BBVA y Citibanamex han reforzado sus límites y paneles de aviso para transacciones grandes, incentivando al usuario a operar por teléfonos móviles o banca en línea.
Beneficio colateral: menor costo operativo. Las entidades reducen manejo físico de billetes, transporte de valores y potenciales pérdidas por fraude. Para los usuarios, la rapidez y trazabilidad son ventajas claras.
Riesgos y efectos colaterales: exclusión financiera y economía informal
Mi opinión periodística es clara: aunque la medida mejora la trazabilidad, tiene un costo social. México aún tiene un componente importante de economía informal —estimaciones oficiales la sitúan entre 30% y 40% del empleo total— donde muchas transacciones se hacen en efectivo sin documentación fiscal. Obligar a identificarse en grandes movimientos puede complicar la vida de quienes no cuentan con documentación actualizada o prefieren operar fuera del sistema bancario.
Si bien los bancos publicitan soluciones de inclusión —como apertura de cuentas simplificadas o disposiciones de identificación digital— la realidad es que la medida puede empujar a parte de la población hacia métodos de pago alternativos menos regulados o al uso de intermediarios, con consecuencias impredecibles.
Impacto en seguridad: menos billetes en la calle, pero más control
Desde la perspectiva de seguridad pública, reducir el flujo de efectivo en grandes cantidades facilita la prevención de robos y extorsiones. Si un grupo delictivo sabe que el retiro de 250,000 pesos requiere identificación y registro, la facilidad para apropiarse de esos fondos disminuye.
No obstante, existe el riesgo de que la criminalidad adapte sus mecanismos: uso de testaferros, cuentas clonadas o sim‑cards para operar banca móvil. Por eso, la identificación física es una pieza, pero no la solución total; se requiere coordinación entre bancos, fiscales y autoridades locales.
Recomendaciones concretas para distintos perfiles de usuario
Clientes particulares: mantenga sus documentos vigentes. Si vive en zonas rurales, tramitar la INE puede tardar semanas; programe el trámite antes de necesitar hacer operaciones importantes. Considere usar transferencias y evitar llevar grandes cantidades de dinero en efectivo.
Empresarios y contadores: digitalice comprobantes, emita facturas electrónicas y mantenga conciliaciones diarias. Coordine con su banco la programación de depósitos y retiros grandes para minimizar interrupciones en la operación.
Empresas de transporte de valores y cajeros: actualice seguros y protocolos de custodia. La demanda de retiros programados puede generar picos puntuales que deben cubrirse con operaciones logísticas seguras.
Cómo han reaccionado los bancos: medidas adicionales y comunicación
BBVA y Citibanamex emitieron comunicados internos a sus sucursales para estandarizar la lista de documentos aceptados y los procesos de escalamiento. Santander y Banorte agregaron la opción de agendar retiros en su app 48 horas antes. Algunas entidades, como Banco Azteca, añadieron módulos de atención al cliente para explicar cambios y evitar cancelaciones inesperadas.
La comunicación clara es crucial: bancos con mejor experiencia en la app han reportado menos quejas porque el usuario recibe notificaciones previas y pasos a seguir. La mala noticia es que en sucursales con alta afluencia la operación puede tardar más por los controles adicionales, lo que exige paciencia y planificación.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Aplica la regla para depósitos en cajeros automáticos?
En general, la regla se concentra en operaciones presenciales en ventanilla. Algunos bancos han extendido controles a depósitos en cajero si el sistema detecta un monto mayor a 140,000 pesos en una sola transacción o en varias en corto tiempo; por ello, conviene revisar las condiciones de su banco.
¿Puedo dividir un depósito para evitar presentar identificación?
Dividir operaciones con la intención de eludir controles puede considerarse estructuración y activar alertas de las autoridades. La recomendación es no fragmentar operaciones artificialmente; mejor documentar el origen de los recursos o usar medios electrónicos.
¿Qué pasará si no llevo mi INE y necesito retirar 150,000 pesos?
Lo más probable es que la sucursal niegue la operación hasta que presente identificación. Para evitar contratiempos, contacte previamente al banco; en algunos casos pueden ofrecer alternativas temporales con comprobantes adicionales, pero no es lo habitual.
¿Esta medida es permanente?
Por ahora, los bancos han implementado la regla como respuesta a lineamientos regulatorios. Cualquier cambio dependerá de modificaciones normativas o de la evaluación interna de riesgos de cada institución.
Balance final: una medida necesaria pero incompleta
El requisito de identificación para retiros y depósitos superiores a 140,000 pesos en sucursales de Banamex, BBVA y otras grandes bancas representa un avance en control y prevención de delitos financieros. Sin embargo, su éxito dependerá de una implementación que equilibre seguridad con inclusión. Las instituciones deben acompañar la medida con estrategias de comunicación, facilidades para la regularización de identificaciones y opciones digitales para quienes no pueden o no quieren operar en ventanilla.
Mi recomendación práctica: si anticipa manejar cifras cercanas a ese umbral, planifique con tiempo, use canales digitales siempre que sea posible, y documente el origen y destino de los fondos. A su vez, exija transparencia a su banco sobre los requisitos y tiempos de atención. El objetivo es proteger su patrimonio sin convertir un trámite bancario en una barrera para la economía cotidiana.
